La necesidad de una alfabetización digital crítica en la escuela

Ante las preguntas de qué necesita saber, aprender, pensar la ciudadanía hoy sobre las tecnologías digitales a su alcance, y cómo favorecer este aprendizaje conformando a su vez una ciudadanía crítica capaz de reflexionar y actuar, la influencia fundamental a la que me remito es la de Paulo Freire en sus textos de Pedagogía del Oprimido, de la Indignación y de la Esperanza.

Escuchar y entender la tradición emancipadora

Según la visión de Freire, “la práctica educativa será más eficaz en la medida en que, facilitándoles a los educandos el acceso a conocimientos fundamentales para el campo de su interés, los desafíe a construir una comprensión crítica de su presencia en el mundo”. También es relevante reconocer cómo entiende la formación científico-técnica. Aunque han pasado algunas décadas desde su formulación, entiendo que este planteamiento es de rabiosa actualidad y nos permite aún hoy elaborar respuestas a los retos de la educación actual en y con tecnología.

La alfabetización crítica tuvo gran aceptación y fue implementada de manera recurrente hasta finales del siglo pasado en el ámbito de la educación no formal e informal, tanto con personas adultas como con jóvenes en lo que hoy se denomina la educación en el ocio y el tiempo libre. Hoy parece renovarse el interés en esta cuestión actualizada a la era digital, como lo demuestra el trabajo de fin de grado de Calvet sobre “Alfabetización Digital: escenario para la educación social en el contexto neoliberal” (UOC, 2018).

Pero esta visión pocas veces se ha trasladado a la escuela. Tal vez por eso nuestra experiencia en Alfabetización Digital Crítica se ha dado generalmente fuera de la educación formal y de la escuela, aunque con incursiones puntuales en las aulas escolares y universitarias. Y sin embargo, con la creciente incursión de las tecnologías digitales en la vida cotidiana – personal, social y política-, ¿podemos permitirnos el lujo de recluir la educación crítica en tecnologías al tiempo extraescolar? ¿no debería la educación formal obligatoria ser garante de que dichos aprendizajes lleguen a la toda la población en edad escolar y se amplíen a la toda la comunidad educativa incluyendo profesorado y familias?

Distinguir entre las voces especializadas

Al mismo tiempo, existen numerosas investigaciones académicas recientes en los ámbitos de la pedagogía, la didáctica y el currículum, la psicología, la filosofía, la tecnología de la información y la electrónica que atienden a la educación en y con tecnología, y que están generando conocimiento y por tanto influencia en las prácticas educativas y en la vida escolar en general. Algunos ejemplos son publicaciones en las revistas Educational Researcher, Computers in Human Behavior, Association for Learning Technology Journal, IEEE Transactions on Emerging Topics in Computing, Journal of Computer Assisted Learning, Educational Technology Research and Development, en ACM Transactions on Computing Education o en la Revista de Currículum y Formación del Profesorado.

La especialización en áreas de conocimiento diversas, cada una con su lenguaje, su recorrido, sus marcos teóricos, hace de su revisión una labor nada sencilla y que sus proposiciones sean lógicamente incompletas, sólo vistas desde el prisma de tal o cual especialización. A pesar de estas limitaciones, mi esfuerzo por acceder a estos marcos teóricos y hacerlos comprensibles es también un esfuerzo por abrir nuevas vías de diálogo entre la investigación académica y la práctica educativa.

Y voilà, ¡la filosofía!

De entre estas ramas de conocimiento, he optado por acercarme a las aproximaciones de la filosofía de la tecnología. Es la que responde a lo esencial de las preguntas sobre qué es necesario saber, aprender, pensar, actuar en relación a las tecnologías digitales contextualizadas en el mundo actual, pues es la filosofía el arte del pensar y es en las preguntas filosóficas donde podemos abrirnos a una comprensión amplia de tecnología:

  • ontológicas: ¿qué es la tecnología?,
  • epistemológicas: ¿el conocimiento que se requiere para el desarrollo y uso de la tecnología es peculiar o diferente de otras formas de conocimiento?, y
  • éticas: ¿cuáles son las repercusiones de las nuevas técnicas sobre la vida presente y futura de la humanidad?

En este ámbito encontramos a varios autores como De Vries, Oliver, Williams y Adell que hacen una aproximación bastante comprensible del tema y que trataré de traducir lo mejor posible a este medio en el artículo 4 formas de entender la tecnología según la filosofía.

También puedes seguir leyendo una reflexión acerca del sentido de la innovación educativa, especialmente cuando incorpora tecnologías en el aula.

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