Artículo para la reflexión: la vida sin pausa


A lo largo de esta investigación, planteamos un diálogo entre las cuestiones técnicas y las cuestiones antropológicas. Entre ¿en qué consiste tal tecnología? ¿cómo funciona? y ¿qué nos jugamos en ese tema? Esto nos ha llevado a abordar humildemente grandes temas de la filosofía de todos los tiempos, como son la soberanía, la austeridad o la libertad.

Este artículo de J. Crary guarda relación con muchas de las reflexiones en que nos encontramos inmersas, como las que encontramos en este pequeño extracto:

“Ya sea en el trabajo o en el tiempo libre, existe una imposibilidad cada vez mayor de hacer una pausa, de estar desconectado. 24/7 significa la imposición generalizada a la vida humana de una duración sin interrupciones, de un tiempo homogéneo que ya no transcurre.Trasciende al tiempo del reloj y se define por un principio de funcionamiento y operación continuos. […]

Puede que las plataformas de las redes sociales tengan el potencial algorítmico de movilizar a gran cantidad de personas en torno a un solo tema o a un acontecimiento único, pero son intrínsecamente incapaces de alimentar una comprensión vivida de la interdependencia humana o de las prácticas fortalecedoras de apoyo mutuo basadas en la comunidad.

Como nos dicen muchos famosos teóricos de la política, cualquier clase de resistencia eficaz supone inventar al mismo tiempo nuevas maneras de vivir. Y aquí viene la parte difícil: antes de que cualquier nueva forma de vida social pueda surgir siquiera de forma provisional, tiene que haber un replanteamiento radical de cuáles son nuestras necesidades, un redescubrimiento de cuáles son nuestros deseos. Esto significa dejar por completo de comprar lo que se nos dice que necesitamos, y repudiar del todo el papel de consumidores.”

Para el ejercicio de lectura ordenada, proponemos realizar anotaciones, priorizar y sintetizar en torno a tres preguntas:

  1. Extraer dudas, aclaraciones y desacuerdos del texto.
  2. Identificar las dos o tres ideas fundamentales.
  3. Plantearnos un pequeño compromiso a partir de la lectura, ¿qué puedo hacer yo?

¡Ánimo pues!

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